Menu

En pocas palabras…

 

(¿qué estás escribiendo ahora, Pilar Ana?

Me recordó un poco a Sorticia cuando empezó a agitar sus dedos de los que salían chispas y centellas fulminantes…

Poco después Lilith parece que hizo una pausa irremediable para sacarme con sus manos huesudas de todo aquel tinglado y me depositó cuidadosa encima de la cama balinesa. Luego, volvió a ponerse enfrente de Oliver, que de rodillas pedía clemencia ante lo que sabía que le iba a venir encima…