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En pocas palabras…

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

(¿qué estás escribiendo ahora, Pilar Ana??)

 

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

Mike pensó que lo mejor sería guardar silencio sobre lo que le había contado, aunque barajaba también que no se lo hubiera creído del todo. Siempre insistía en que estaba obsesionada con Lilith, con los Infiernos y con que Scarlet tenía que volver.

Este consideraba que se había creado por todo el Parque una especie de halo protector en contra de una espesa y sombría niebla, señal inequívoca de que la oscuridad y la perversión se estaban haciendo con un lugar; como un vacío legal…quizá el único lugar de la tierra donde no habían entrado a buscarnos.

Al fin se daba cuenta si esos pájaros eran realmente los cuervos de Nostradamus que no nos habían olvidado, que todo volvía a empezar. Mike parecía enfadado; no hacía más que lanzar gritos contra el aire, y escupir rabioso a la orilla del lago.

‒ ¡Mirad esa bicha, tíos! ¡Es enorme! ‒concretó uno de los niñatos que se reía de Mike.

Anaconda por ramas

Serpiente gigante

Y así era, a pocos pasos hacia el interior, en una rama de uno de uno de los árboles principales se desplegaba sibilante una serpiente descomunal;mediría más de ocho o nueve metros de longitud y su grosor sería equivalente al de mi cintura en toda su extensión.

‒ ¡Esperad, ni os acerquéis, ni se os ocurra tocarla! ¡En West Island tengo una escopeta con dardos tranquilizantes! ¡No tardo nada! ‒exclamó Mike atravesando de nuevo el puente azul.

Los chicos no parpadeaban. Con sus abiertos ojos seguían cada movimiento que hacía la lengua-bífida del árbol.

Para los humanos que tenía delante, no hacía más que bisbisear y retorcerse re rama y rama, pero yo estaba determinada absolutamente a que aunque mentalmente no podría transferirme lo que quería decir, que la entendería al menos  si intentaba escuchar por debajo del umbral de la barrera del sonido.