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En pocas palabras…

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

(¿qué estás escribiendo ahora, Pilar Ana??)

 

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

 

 

Casi no tuve que concentrarme para cascarle las rodillas; el ruido que hicieron al partirse fue horripilante, más que espeluznante, y además Aaron Kosminki no entendía por qué sus corvas se habían partido así tan de repente. Solo me miraba con odio desde el suelo porque sabía perfectamente que era yo la causante de tales fracturas; yo le observaba sin piedad y me acordaba de todas aquellas mujeres de mal o de mejor vivir, eso da igual, a las que él cortó, mutiló, desfiguró, asesinó…

Lo pensaba y me daban ganas de escupirle en la cara… ¿Y por qué no lo hacía?

Pues sí, claro que sí… Me acerqué a él todo lo que pude, gargajeé bien en mi interior y le lancé el más sucio, asqueroso y visceral escupitajo que me pude encontrar adentro. A cada segundo notaba más desprecio por él…cai en la cuenta de que como había pronosticado anteriormente Oliver, estaba disfrutando con la tortura de aquel hombre; además, ya me estaba relamiendo pensando en que me esperaría una recompensa de mi amante, tras haber cumplido con lo pactado y acabar con ese indecoroso y despreciable asesino.

 

Me sorprendí a mí misma haciéndolo más deprisa que con los otros… de lo único que me arrepentía era de que hubiera sufrido una muerte más rápida.

Cuando a el Destripador empezó a salirle un líquido espeso y muy viscoso por la nariz, supe que era el momento previo a que falleciera y desapareciese para siempre. Lo había visto tantas veces ya…

Y fue que después de sus piernas y sus caderas, me centré básicamente en su caja torácica…

‒ Crack, craaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaCK,crack, crack ‒sonaba todo él al fracturarse por dentro.

No le oí chillar en ningún momento, pero sus caras y sus gestos informaban de una pesada y agotadora congoja, llegando al punto álgido del dolor. Creo que como Rompehuesos por primera vez era que con el Destripador me estaba sintiendo realmente realizada.

Tan solo titubeé unas décimas de segundo cuando lo vi destruido, deshaciéndose… Aaron Kosminki, era una persona detrás del personaje rastrero y psicópata de capa y sombrero de copa.

En el instante preciso en el que maté a ese odioso hombre no me afligí en absoluto, sin embargo al revivir esa secuencia en el sexto espejo de las capas de mi infierno personal, en esta segunda oportunidad pude reconocer mis pecados con rotundidad; eran la ira y la cólera que había cargado contra aquel presunto asesino, la avaricia por la que tan solo actuaba siempre si se me había prometido algo a cambio, combinada con la lujuria de tener a Oliver si actuaba con omnipotencia y frialdad, actuando como si Aaron Kosminki no tuviera ni siquiera el derecho a existir.