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En pocas palabras…

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

(¿qué estás escribiendo ahora, Pilar Ana??)

 

Muestra-Trabajo actual-Fragmentos

Solo se me ocurrió ir a su lado y decirle al oído:

‒ No la escuches… no es tu Scarlet; no, desde que Lilith se la llevara a los Infiernos para hacerla su discípula, dándole poderes sobrenaturales y oscuros que pueda utilizar contra todo aquel que le lleve la contraria, para así nutrirse de sus almas y cuando esté totalmente endurecida, poder subir a la Tierra para reinar con sus acólitos, sus seguidores, sus adeptos y su hija adoptiva. Es lo que Lilith siempre quiso hacer siempre desde que conociera el Submundo y fuera una intrascendente diablesa recién llegada al Averno.

Entonces, me sorprendió verla mirándome directamente y no con muy buena cara. Normalmente si yo no quería que una persona me percibiese, no podría hacerlo; pero Scarlet sí que podía a pesar de mi oposición, lo que me hacía pensar en que Lilith se había unido a ella en cuerpo y alma, otorgándole como Diablesa Relevo, como su legítima hija, el favor consanguíneo para pertenecer al estado infernal, la había enviado aquí arriba para eliminarnos a Mike y a mí, después de que Sorticia les descubriera finalmente que estábamos aquí en Saint James. Quizá era el momento de huir y marcharme lejos; Scarlet estaba fingiendo no sé porqué que no me veía.

 

‒ Abrázame fuerte, Mike. Abrázame fuerte, ahora sé que te necesito como nunca antes he necesitado a nadie ‒dijo Scarlet un poco demasiado exhortativamente.

 

Mike emocionado entonces, pareció desenquilosarse y con los brazos en cruz, avanzó a su reencuentro avanzando dos o tres metros, lento pero seguro… Como si fuera un prodigio de la naturaleza, se percató de que ella le estaba sonriendo, y progresivamente se fue desentumeciendo del todo.

El último paso al frente para juntarse en un imantado e magnetizado abrazo, fue por parte de Scarlet, aunque en los ojos de él saltaban las chispas y se podía determinar que no había nada que pudiese desear más en ese instante.

Danniel y yo desde distintas posiciones a pesar de que nos estábamos jactando de lo mismo, seguíamos atentamente lo que estaba sucediendo entre ellos… La escena del reencuentro había ido aumentando la temperatura sin previo aviso, y además del esperado abrazo entre la pareja, sus labios sinuosamente fueron tomando protagonismo para unirse en un trémulo y pasional beso.

Quise aprovechar ese minuto de distracción de Scarlet para salir disparada y esconderme, por lo menos hasta que supiese por qué cuando resurgió de las tripas del…